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CCAE
Innova
Presentación del informe de CCAE sobre sistemas de
transferencia de tecnología en el mundo.
CCAE ha elaborado un informe en el que se identifican
distintos sistemas de innovación, entre ellos sistemas
europeos como el francés y claro está, el español, y
otros como el australiano.
Europa se está preguntando cómo poner en práctica el
conocimiento, esto es, cómo aplicar una política de
innovación que permita la conversión de la innovación en
productos comerciales. El primer paso para que esto
ocurra es el de crear un mercado europeo competitivo de
productos y servicios innovadores, y en ese sentido la
responsabilidad no solo cae en las Administraciones
públicas, sino que hay que repartirla entre gobiernos,
sector privado y consumidor, en cada uno de estos
pilares debe producirse un cambio de mentalidad para la
total confianza en la innovación.
España considera, en líneas generales, estratégico el
nuevo Programa Marco. Nuestro país interpreta que el
principal problema europeo, y por ende español, es que
gran parte del conocimiento que se genera nunca llega al
mercado o lo hace más tarde que sus competidores, por
eso considera que es fundamental apoyar los proyectos
desde su fase más temprana de investigación hasta su
demostración en campo.
Al mostrar diferentes sistemas europeos de innovación
podemos observar diferencias importantísimas de cara al
logro del objetivo de generar un sistema de
transferencia de tecnología eficaz y con el tejido
empresarial integrado en él.
En este artículo no vamos a publicar la totalidad del
documento por su extensión, pero sí queremos mostrar a
modo de ejemplo dos de los sistemas analizados, y que
cada lector podrá comparar en la medida de lo posible
con el español, estos son el francés y el australiano.
En el modelo francés la investigación agraria forma
parte de un extenso sistema de conocimiento agrario,
abarcando la investigación, educación y capacitación.
Este sistema ocupa a 35.000 investigadores, ingenieros y
profesores, 190.000 estudiantes, de los cuales 12.500
son universitarios superiores, y 1.000 extranjeros post-doc;.
Trabaja en estrecha relación con organizaciones de
representación del sector con aproximadamente 600.000
agricultores y 4.000 industrias agroalimentarias. Su
presupuesto anual es de 2,6 billones €, y en la mayoría
de los casos proviene de fundaciones públicas.
Para evaluar de alguna manera la transferencia de
tecnología, se indica en el siguiente cuadro dos
parámetros como son el porcentaje de empresas (SME en el
gráfico) que participan en proyectos y las patentes
generadas (EPO (European Patent Office), que son las
patentes europeas generadas, USPTO (The US patent and
trademark office), patentes de los EEUU, Triad (US-Japon-europe),
Triadas). Como los números que se indican en el gráfico
se refieren a la media europea un valor superior a 100
supondría estar por encima de la media europea.
Fuente: Cordis

Mostramos
a continuación este mismo gráfico para el caso español
y de forma muy sencilla se pueden establecer
comparaciones:

Hemos creído interesante añadir a este informe unas
breves pinceladas del sistema de innovación en Australia
y Nueva Zelanda, que si bien escapan del ámbito europeo
son un modelos que se ajusta perfectamente a nuestro
proceso productivo y cuya colaboración público-privada
en la investigación es un pilar fundamental en su
desarrollo.
Lo primero que llama la atención en la estrategia de
Australia es que no se trata de una estrategia aislada
ni desvinculadas de las políticas de competitividad
impulsadas por los ministerios sectoriales y sus
programas comprometen al gobierno en su conjunto. Es
importante señalar que estas políticas e instrumentos se
articulan con todos los ministerios y son elaboradas en
comisiones presididas por la más alta autoridad pública.
En la actualidad, en Australia está vigente el Backing
Australia´Ability- Building our future thouight science
and innovation. La estrategia consiste en:
·
El
esfuerzo a favor de la colaboración público-privada con
la academia, para lo cual se han desarrollado
instituciones, programas y políticas especiales.
·
Existen
incentivos (tributarios y subsidios directos, estos
últimos más extendidos y de mayor magnitud) para una
mayor participación del gasto privado en la innovación.
·
Una visión
de la investigación y desarrollo como elemento
fundamental pero no único, poniendo énfasis en la
comercialización de los nuevos productos y procesos
generados.
·
Los
programas involucran importantes recursos.
Queremos resaltar la existencia de instituciones que
facilitar la colaboración academia-empresa, como son la
corporación de investigación y desarrollo (RDC) y los
centros de investigación colaborativa (CRC), iniciativas
del gobierno australiano para potenciar y desarrollar
auténticas estructuras intermediarias entre el mundo
científico y la industria, consorcios público-privados
trabajando de forma conjunta en la orientación de la
investigación y la explotación comercial de los
resultados.
CCAE apuesta firmemente por un sistema de I+D+i con
participación activa de las empresas y en ese sentido
cree en el modelo de plataforma tecnológica como medio
de identificar las líneas estratégicas de innovación en
el sector empresarial. Favorecer la sostenibilidad de
las plataformas en el tiempo creemos debe ser una
prioridad en el sistema español de I+d+i.
Para todos aquellos interesados en leer la totalidad del
informe pueden contactar con el departamento de Calidad
e I+D+i de CCAE al 915351035
(Alejandro Terriza y Beatriz Agudo) o al correo:
innova@ccae.es
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